El cruce de la península a las islas suele ser un un viaje francamente incómodo para la mayoría de las personas. Con esta propuesta tratamos de hacer de aquel una experiencia grata y emocionante. Procuraremos en la medida de lo posible cumplir con la programación a fin de que los tripulantes disfruten de las escalas y vayan descansados todos los días de la travesía. Por supuesto iremos haciendo prácticas típicas sobre todo con las velas, pero también interpretación de las cartas, fondeos seguros, planificación y muchos otros, como la preparación de un arroz marinero.
